Adiós David
La baja de David nos pilló un poco por sorpresa. Acabábamos de terminar las vacaciones de Navidad y volvíamos otra vez al curro, tras un merecido descanso, cuando David nos comunicó que dejaba el equipo. Fue un poco duro, no lo esperábamos. David había estado colaborando como el que más y se le veía muy ilusionado con todo esto.
Tras su vuelta de vacaciones, sus condiciones personales y laborales habían cambiado. Ya no disponía de tanto tiempo para dedicarle a esto, por lo que decidió que era mejor descolgarse del proyecto. Una decisión muy correcta, seria y meditada por su parte.
Le ofrecimos poder volver más adelante cuando su situación personal y laboral mejorase. Crear la empresa desde cero quita tiempo, y es relativamente fácil que en alguna temporada, cualquiera de nosotros no pueda dedicarle el tiempo que se merece. Sigues teniendo la puerta abierta para cuando quieras David.
Tras su marcha meditamos sobre cómo estábamos haciendo las cosas. Nos dimos cuenta que había que intentar crear cuentas más de empresa (en lugar de cuentas personales) para facilitar la gestión en el caso de baja. Volvió a surgir el tema del NDA que hasta entonces había estado un poco apartado porque no parecía demasiado importante. Apenas teníamos unas ideas sobre la mesa sin apenas desarrollar pero comprendimos que, con el tiempo, sí que sería importante tener una declaración de buenas intenciones.
Lecciones aprendidas: Hay que prepararse para los imprevistos y tener planes de contingencia. No tan elaborados como los de una gran empresa pero sí hay que ser un poco previsor.










