Negocios hasta de la pecera

Recientemente, mientras estaba disfrutando y celebrando el título mundialista conseguido por nuestra selección, me he dado cuenta de lo viva que es la gente, en cuanto a negocios se refiere. Algo tan simple como un pulpo, dos mejillones, dos urnas y dos banderas, se ha convertido en un fenómeno mediático. Y así lo comprobé yendo por Cibeles. Había mucha gente ataviada con su camiseta sobre el octópodo, o con su gorro en forma de pulpo. Había nacido Paul, un nuevo fenómeno de masas.

Pulpo Paul

Octopod Hats by Josh Freeman

Se han creado páginas en las que el animalillo te ayuda a tomar una decisión sobre cualquier tema que te atormente. Se venden todo tipo de objetos sobre el pulpo. El animalillo ya tiene Twitter y página de Facebook, con más seguidores que nosotros (aunque esto último por poco tiempo ;) ). E incluso va a protagonizar una película.

Y a lo que íbamos. Cualquier idea, cuanto más sencilla, mejor, puede ser un buen negocio. Y así lo ha visto mucha gente con este cefalópodo y sus dotes adivinatorias.

Al final, una página web sencilla en contenido, sin ningún tipo de complejidad, o cuatro trozos de tela mal cosidos, pueden producir grandes beneficios en relación al esfuerzo. Lo importante es vislumbrar la idea, ser rápido a la hora de actuar y arriesgar.

En resumen, no es necesario hacer un condensador de fluzo para hacerse de oro. A lo mejor, es suficiente con estar atentos a las oportunidades que se presentan en cualquier momento, empezando por fijarse en las cosas sencillas, como en una pecera.

Nosotros, aunque descasando durante nuestras merecidas vacaciones, seguiremos atentos a nuevas oportunidades que se nos puedan presentar. Nos despedimos hasta septiembre, aunque sigamos dando señales de vida vía TwitterFacebook.

¡¡¡Felices vacaciones. Nos vemos en septiembre!!!

Deja un comentario

Rss Feed Tweeter button Facebook button
Better Tag Cloud