Posts escritos en diciembre, 2010
Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo Emprendedor 2011
Simplemente nos gustaría felicitar las fiestas a todos nuestros lectores, y aprovechar para dar las gracias a aquellos que nos han acompañado y apoyado durante todo este año de novedades y aprendizaje para nosotros.
Esperemos que el siguiente año sea todo lo mejor posible y que se cumplan todos vuestros deseos. Nosotros intentaremos que se cumplan los nuestros.
Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo Emprendedor 2011,
Nuestra Empresa Desde Cero.
Leer másLo siento, pero no me da tiempo
A todos nos ha rodeado alguna vez ese sentimiento de impotencia, esa sensación de que no nos da tiempo a terminar con el trabajo, en el plazo fijado.
Eso mismo me ha pasado a mí esta semana con el post. Debería haberlo tenido hace una semana, y aquí estoy, esta noche, aprovechando mi retraso para hablaros de la gestión del tiempo.
¿Por qué es importante gestionar bien nuestro tiempo?
Porque nos hace sentir bien. Seguro que todos sabéis a lo que me refiero. ¿Cuántas veces te has ido de la oficina con la sensación del trabajo bien hecho y a tiempo? ¿A que te sentías bien? Estoy seguro. No es el único motivo, pero probablemente es el mejor.
Bueno, y ahora que ya he detectado mi problema… ¿Qué hago?.
Necesito cambiar, aprender a organizarme y mejorar mi productividad. Llevo mucho tiempo leyendo al respecto, y me voy a permitir comentaros, cuáles son los consejos, que creo, que mejor pueden venirle bien a alguien en mi situación:
- Poco a poco: los cambios mal llevados a cabo, pueden no mejorar nada, e incluso, empeorar la situación. Así que lo mejor será ir poquito a poco, con pequeños objetivos que serán las grandes batallas de nuestro día a día:
- Limitaré el tiempo que dedico a leer noticias, feeds, blogs…
- Planearé un reto diario, un objetivo, que deberé cumplir (deben ser objetivos realistas) sin excusas, todos los días.
- Creando una rutina facilitaremos nuestra adaptación: si queremos ir mejorando, y adaptarnos a nuestra nueva vida productiva, es obligatorio coger un hábito. Los hábitos pueden ser buenos, y nos ayudarán a combatir la falta de constancia.
- Desconecta de vez en cuando: hay días en los que es mejor no levantarse. ¿Por qué forzar? Si tu trabajo te lo permite, tómate un tiempo libre. No me refiero a un día sabático, aunque también podría ser una opción en casos extremos. Lo ideal sería salir a dar un paseo, hacer deporte, charlar con un compañero… No es la primera vez que una buena idea me viene después de un café con amigos o de un paseo por el parque.
- Concéntrate en algo hasta que lo termines, no seas multitarea: recuerda, no eres un ordenador, no tienes por qué atender varias cosas a la vez. Es mejor que te centres en una concreta, y la termines cuanto antes.
- Si te centras sólo en una tarea, tendrás menos posibilidades de distraerte.
- Cuando tienes que priorizar, lo normal es que prefieras hacer lo que más te gusta, y aunque no sea prioritario, le dedicarás más tiempo.
- Y la más importante: la multitarea impide que puedas poner toda tu atención en lo que estás haciendo.
- ¿Te parece poco? Cuando hayas conseguido poner en práctica los 4 pasos anteriores, intenta mejorar, adelántate a los plazos, sorprende a tus jefes / clientes…
Nos vemos en 3 semanas, la próxima vez llegaré a tiempo.
Leer másDorita, ¡Sigue el camino de las baldosas amarillas!
Es necesario enfocarse. Para llevar un proyecto a buen puerto, hay que fijar unos objetivos, elaborar un plan para alcanzar dichos objetivos y desviarse del plan lo menos posible.
Esto, que escrito en un post es facilísimo, en la realidad, es un asunto muy complejo. De hecho, nosotros nos desenfocamos con bastante frecuencia y por eso creo que podemos hablar de ello.
Desde luego que la falta de unos objetivos claros provocan un desenfoque total, pero esto no es perder el foco, es no haber tenido nunca tal foco. De la misma manera, habrá situaciones inevitables durante el proyecto que hagan perdernos.
Sin embargo, podemos quedarnos en un punto intermedio e intentar evitar una serie de situaciones por las que, desde nuestra experiencia, se suele perder el foco. Os damos una serie de consejos que os pueden ayudar:
- Tener claro el camino crítico, aquellos hitos del proyecto en los que su retraso impacta directamente en otros hitos y, por tanto, éstos también se retrasan.
- Definir objetivos a corto plazo que ayuden y motiven a seguir adelante con la intensidad necesaria: “quick wins”.
- Definir tareas a un nivel atómico tal que no se tornen infinitas.
- No reemplazar los objetivos reales de un proyecto por objetivos espejismo, aquellos que parecen que nos ayudan pero que, en realidad, lo que hacen es perjudicarnos y retrasarnos.
- No escuchar el ruido. Durante el proyecto surge ruido, pequeñas tareas prescindibles que requieren tiempo. Hay que ponerse los cascos (en la medida de lo posible).
- Evitar abrir tareas a un ritmo mucho más alto que el ritmo de cerrarlas (en las fases iniciales es normal que ocurra, pero no durante todo el proyecto). Imaginaos una bañera con 5 grifos y 1 único sumidero por el que se pierde el agua correspondiente a 1 solo grifo… ¿qué pasa?
- Intentar evitar las ramificaciones, es decir, aquellas tareas que no forman parte del núcleo del proyecto y que lo que hacen es diversificar el tiempo. Hay que sacar la podadora.
- No ser consecuente con las decisiones tomadas, y necesitar una replanificación constante (mejor hacer algo regular que no llegar nunca a hacer nada).
- No diferenciar entre las tareas urgentes (aquellas que hay que hacer ahora mismo) y las tareas importantes (aquellas que hay que hacer, pero no ahora mismo).
Es muy complicado, lo sabemos, pero hay que intentar reducir al máximo o eliminar estas situaciones que hacen perder el foco del proyecto, y así conseguir finalizarlo con éxito (on budget and on time).
Leer más











