¿Cómo empezó todo?, mi pequeña historia (Jaime)

Hola! Soy Jaime, un Ingeniero Informático de 29 años que, como otros muchos, viene desempeñando la profesión de Consultor a medio camino entre el engaño, la ambición y que es lo que hay.

A pesar de haber ampliado mis estudios y formado parte de 3 de las más importantes firmas dentro del mundo de la Consultoría y de las Tecnologías de la Información y Comunicación, sigo encontrando un vacío relacionado con la realización personal.

Este vacío es la principal razón de embarcarme en la aventura que supone la formación de una empresa desde cero junto con unos amigos.

Como objetivos personales de esta aventura, destaco los siguientes:

  • Trabajar con ilusión junto con amigos, donde hay apoyo mutuo y las decisiones se toman democráticamente.
  • Trabajar en lo que quiero, como quiero, cuando quiero, cuanto quiero y desde donde quiero.
  • Vivir los momentos positivos y negativos de hacer algo por ti mismo.
  • Utilizar la creatividad, la innovación y el pensamiento como baluarte.
  • Eliminar las exigencias ejecutivas, donde casi nunca se piensa, simplemente se ejecuta.

Después de esta pequeña declaración de intenciones, espero animar a aquellos que han pasado / están pasando por situaciones similares o, simplemente, divertir y entretener a aquellos que tienen mucho tiempo para leer blogs.

Espero que nuestra aventura os interese y continuéis leyéndonos en este blog.

Lecciones aprendidas: No hay que ser conformista. Hay que buscar lo que uno quiere ser en la vida.

Cuidado con: Acomodarse en la situación actual y olvidarse de sus objetivos.

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¿Cómo empezó todo?, mi pequeña historia (Juanma)

Hola a todos, soy Juanma. Tengo 26 años y trabajo de Administrador de Sistemas. Llevo 2 años trabajando durante los cuales he estado en dos grandes empresas como subcontratado. Allí he aprendido cuál es el funcionamiento del mercado laboral y otras muchas cosas que no vienen a cuento.

¿Por qué estoy aquí?

Pues porque aunque en mi empresa estoy a gusto y continúo aprendiendo muchísimo de mi compañero de sistemas, no estoy hecho para este mundo de la consultoría. Desde pequeño me ha gustado emprender, construir con mis propias manos y liderar.

Experiencia previa:

Es algo extraño de explicar y puede que no creáis lo que voy a contar. Pero hace ya unos cuantos años, cuando el tema de las redes sociales aún no estaba explotado… tuve una “gran idea” y se la propuse a una de esas entidades oficiales “para emprendedores” que tienen las comunidades autónomas. Estuve preparando un proyecto, desarrollando, haciendo un estudio de mercado (conocí Facebook y MySpace) y constaté que no había nada en España que fuera siquiera parecido. Así que puse toda mi ilusión en mi proyecto. Varios meses después me dijeron que no lo veían viable y que en consecuencia no podían financiarlo. Un año más tarde se lanza la mayor red social de España…

Yo estaba convencido de que tenían razón, que no había posibilidad así que la rabia que sentí cuando vi Tuenti… Prácticamente era lo mismo que yo había planteado, incluso mi idea incluía perfiles comerciales (para usuarios de pago)… Así que me prometí que nunca jamás nadie me iba a poner el freno otra vez.

Desde entonces cada vez que tengo una idea procuro apuntarla en algún sitio, ahora uso el móvil, antes tiraba de una libreta. Mi última “gran idea” la estuve madurando durante la primavera-verano 2009 y tenía bastante ya escrito y definido sobre ella cuando me encontré con el resto de mis compañeros de “viaje”. No quiero adelantarme a los acontecimientos…

¿Que espero de esto?

Creo que en un grupo de 5 amigos con tanta iniciativa, unos perfiles tan dispersos podemos sacar algo bueno de esto. No sé si nos haremos ricos, si podremos vivir de nuestras iniciativas o sólo será un hobby… Lo que tengo claro es que estoy contento, que veo posibilidades y si las cosas no funcionaran, al menos me quedará la experiencia.

Gracias a todos por leerme, os espero por aquí.

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¿Cómo empezó todo?, mi pequeña historia (Luis)

Hola, me llamo Luis, ingeniero en informática desde hace unos añitos y apasionado por la informática desde bastante más.

Desde pequeño, mientras el resto de mis amigos del cole crecían jugando al fútbol, corriendo por el parque, jugando a los bolindres o echando unos futbolines, yo prefería tirarme toda la tarde (más bien hasta que me dejaban) jugando y enredando con mi Spectrum. El primer código que piqué fue por entonces aunque prácticamente no lo entendía. Me limitaba a picar programillas de ejemplo de algunos libros de BASIC para niños de la biblioteca e ir cambiando valores a ver qué pasaba. Recuerdo uno que era de una araña que se iba moviendo por un laberinto por la pantalla. La araña era un asterisco y el laberinto almohadillas, nada que no solucionase un poco de imaginación. Aquello me fascinaba, fue por eso por lo que me decidí años más tarde por estudiar la carrera.

Desgraciadamente, cuando empiezas la carrera y más tarde a trabajar, te esperas otra cosa. Crees que vas a hacer cosas divertidas, a cambiar el mundo, hacerle la vida mucho más fácil a la gente o hacer que se quede embobada. Luego, te despiertas y descubres que lo que te espera es ir tirando, hacer lo que te piden tus jefes y como les guste. Con un poco de suerte podrás medio conducir tu carrera. El dinero es el que manda y, al menos en mi caso, lo que he hecho profesionalmente lo han determinado más las circunstancias que mis preferencias. No sé si por no buscar suficiente o porque este mundillo funciona así. Pero es lo que hay. Son lentejas.

Un día de estos que todos tenemos… el típico día de despotricar sobre el mundillo éste de las tecnologías, cuando normalmente criticas todo y al final nada, surgió la idea de montar algo. Pensé que pasaría como siempre, pero esta vez no pasó y aquí estoy.

Espero aprender de la experiencia, divertirme con mis amigos y poder llegar a ser mi propio jefe un día de estos (o al menos que mi jefe sea el cliente).

Perdón por el tostón. Seguro que mi historia le suena a más de uno… Espero poder seguir aburriéndoos de aquí en adelante.

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¿Cómo empezó todo?, mi pequeña historia (Víctor)

Para empezar este blog, he estado reflexionando sobre qué me ha traído hasta el punto en el que estoy, es decir, metido en la creación de una empresa con un grupo de socios, de los cuales sólo conocía a uno.

Y a lo que he llegado es que se debe a una combinación de situación e interés. Según he ido trabajando para otros, he descubierto la importancia que tiene la implicación y dedicación en tu trabajo para poder dar lo mejor de uno. Teniendo esto claro y por lo poco que me conozco, he ido dándome cuenta que lo que quiero y necesito es trabajar en mi propia empresa. Como veis, no es una tema de dinero o dificultades económicas sino de realización.

Entonces, con ese interés, es cuando empezó todo esto. En ese momento me encontraba en una situación idónea, un trabajo que no cubría mi interés, con un compañero con el que compartir nuestras inquietudes (Jaime) y con una decisión clara de tener que hacer algo (basta ya de hablar).

Así que, con todo esto, cuando Jaime me empezó a comentar sus intentos de montar algo, le dije simplemente: cuenta conmigo.

Poco a poco, intentamos darle forma a un proyecto conjunto pero el momento no era el mejor. El tiempo no acompañaba, y no es que lloviera sino que no había forma de dejar de trabajar 18 horas diarias, qué vicio tengo (ironía, pura ironía). Pero ese pequeño paso, tuvo un buen empujón un poco más tarde, la reunión germinal de esta sociedad, en la cual me integraría después.

Resumiendo, estaba motivado, con ganas de actuar y con las cosas claras, y alrededor de mí estaba la gente adecuada y con la misma visión. Vamos, que la mesa estaba puesta, sólo había que clavarle el diente. Y en ese banquete estamos.

Lecciones aprendidas: Las oportunidades están ahí, sólo hay que estar atento.

Cuidado con: Hay momentos en los que hay que dar un paso adelante.

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¿Cómo empezó todo?, mi pequeña historia (Miguel)

Amiguitos y amiguitas, hoy me gustaría contaros un cuento, que se titula: “Ojala me ría de la bruja Consultoría

Esta historia tiene como protagonista a un hombre sencillo, ‘de provincia’, como decía él cuando le preguntaban de donde venía. Un día terminó sus estudios en Ingeniería Informática rebosando ambición, con muy buenas perspectivas sobre su futuro laboral, al que se iba a incorporar.

Los primeros días de su nuevo trabajo fueron muy buenos, irradiando optimismo en todas las tareas que hacía. Poco a poco fue pasando el tiempo y los primeros días, se convirtieron en  semanas, después en meses, hasta llegar a ser cinco años. Durante todo este tiempo trabajando en el mundo de la informática, sin darse cuenta, había sido hechizado por la malvada bruja Consultoría, que había lanzado sobre él un embrujo que transformaba la ambición en apatía y el optimismo en rabia por las cosas mal hechas.

Consultoría era famosa en todo el reino, no por convertir a los príncipes en sapos, o por dormir a bellas princesas, sino por algo mucho más siniestro: convertir a las personas en carne. ¿Y para qué? os diréis… Pues bien, una vez que las convertía en carne, las vendía a sus clientes, dejándolas a su suerte sin importarle el potencial de la carne que vendía, ni la calidad de la misma.  El malvado plan de la Consultoría era ser la bruja más rica y poderosa del reino, y presumir de ser la “más mejor“ de todo el mundo mundial sin darle importancia a lo que les había sucedido a sus hechizados.

Un día, nuestro amigo, hastiado de la forma en la que le hacía trabajar Consultoría, se reunió con otros compañeros  suyos que compartían las mismas preocupaciones que él, y decidieron por unanimidad intentar montar su propia empresa. Aunque nuestro amigo sabía que el camino no era fácil,  y que estaba lleno de peligros, contaba con el arma más poderosa del reino: la ilusión.

Pues bien amiguitos, debéis saber que el chico del cuento se llama Miguel y que soy yo. Además el cuento ya no es cuento, sino una realidad tangible. Llenos de ganas de trabajar e ilusión intentamos montar una empresa en la que todos nos sintamos valorados, a gusto con lo que hacemos y  con la manera de hacerlo.

Si quieres saber las aventuras y desventuras que acontecen a este grupo de emprendedores, no dudes en seguir leyéndolos aquí.

Lecciones aprendidas: No hay que ser conformista, sino ambicioso.

Cuidado con: Caer en la apatía, las cosas pueden cambiarse.

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